Como dice una popular tonada “la vida nos da sorpresas, sorpresas nos da la vida,” aunque en este caso por tratarse del Presidente Donald Trump cualquier cosa puede ocurrir en una Casa Blanca donde se gobierna a Estados Unidos bajo el signo del caos y lo inesperado, como acaba de ocurrir con el despido sorpresivo del asesor de Seguridad Nacional John Bolton- El impresentable “hombre del bigotón”- un “halcón” de la política exterior norteamericana de triste recuerdo para los cubanos de cuando en una anterior administración Republicana fabricó una mentirosa patraña según la cual en La Habana existía un laboratorio secreto de armas químicas de destrucción masiva listas para ser utilizadas contra Estados Unidos , lo que serviría de pretexto para bombardear la isla, a lo que seguiría una invasión militar como la de Irak y así derrocar al gobierno revolucionario cubano por entonces bajo la jefatura de su líder histórico Fidel Castro.

Fidel con su sapiencia infinita y ante el peligro que significaba la burda maniobra sucia del bigotudo John Bolton, invitó a viajar a La Habana al ex presidente norteamericano Jimmy Carter a quien llevó a todos los centros de investigaciones científicas donde supuestamente se encontraban las inexistentes armas químicas inventadas por Míster Bolton, desmontando así -teniendo al ex presidente Carter como testigo de la verdad-todo aquel falso andamiaje agresivo que pudo haber costado la vida a cientos miles de cubanos de haberse llevado a cabo tan siniestro plan del hoy “siquitrillado” ex asesor de Seguridad de La Casa Blanca.

El “guerrista” John Bolton se ha quedado en la calle y sin llavín. ¿Pero eso significa que Donald Trump va a cambiar su política de confrontación a nivel mundial y que van a cesar los planes norteamericanos de agresión contra Venezuela y Cuba en particular? Me temo que no pero la interrogación queda en el aire. Todo depende de lo que inesperadamente se le ocurra al impredecible Donald Trump.

Por lo pronto adiós al hombre del bigotón. ¡Solavaya!

Les habló para Replica de Radio-Miami su director Max Lesnik.