Los indígenas toman la Asamblea Nacional de Ecuador al grito de 

«¡Fuera Lenín

Moreno!»

         Nadie  que tenga sentido común podrá negar que América Latina es hoy un continente en erupción. Los gobiernos  de derecha  que detentan el  poder  están en peligro  de  ser barridos  por  una ola  de indignación popular que se revela  con furia y  protesta  contra la política neoliberal  que impone  a las naciones medidas económicas que  llevan  a la pobreza  y el  desamparo  a  millones  de seres humanos que en esta lucha  por  su sobrevivencia, una batalla en la que  solo  tienen que  perder sus  cadenas.

Lo estamos  viendo  en Ecuador donde  una  marea  de pueblo indignado  puso  en fuga  al  Presidente-traidor  Lenin Moreno  que tuvo  que salir  huyendo  de la  capital  quiteña  para instalar su impopular gobierno  a  la ciudad  de Guayaquil ante el   cierto temor   de  ser colgado  de un farol como en otros  tiempos  se ajusticiaba  a los ladrones y  salteadores  de caminos.

En el vecino Perú la crisis  institucional que  afecta la gobernabilidad del país  también pone  en peligro  a una   derecha reaccionaria  que pone sus bardas en remojo  ante  los  hechos  que  se desarrollan en Ecuador que  bien  pudieran  servir  de ejemplo   a   otros pueblos  y  naciones  del  continente americano.

En Chile bien  mal  que le va  al  gobierno derechista de Sebastián Piñera cuya aceptación popular augura  una  segura derrota  electoral en las  venideras elecciones  chilenas. Tal  como  sucede  en la Argentina  donde  el Presidente Macri   a todas luces  será  barrido en las urnas  en los  comicios argentinos  que  están  al  doblar  de la  esquina.

A decir  verdad  fueron por  lana  y salieron  trasquilados, como dice el  refrán popular,  puesto que la derecha ha intentado  derrocar   al  Presidente Maduro en una conjura  siniestra  orquestada  por  el  gobierno  norteamericano  de Donald Trump  y  lo  que han hecho no  es otra cosa que desestabilizar  a toda  una  región,   consolidando aún más  a los  gobiernos revolucionarios  de Cuba  y Venezuela,  dándole  además   a Rusia  y a China un protagonismo mayor  en América Latina  que el   que estas potencias mundiales tenían antes del intento golpista  de la  derecha contra la Revolución Bolivariana.

Los hechos  están ahí. La grave  crisis que afecta a la derecha latinoamericana  ha comenzado  por  Ecuador. Esa es la  punta  del  iceberg. Mientas tanto una crisis  institucional  se avecinaba en  Estados  Unidos  con  el  posible  juicio  político  contra  el  Presidente Trump. ¡El  “Coloso  del  Norte”,  furioso,  atado de pies y manos!  Lo que  lo hace aún  más peligroso.

Y pensar que toda  esta tragedia continental comenzó en  Miami  cuando el  Presidente Trump por  razones  electoreras floridanas  le entregó  al  Senador cubano-americano  Marco Rubio  la política  exterior  de  Estados Unidos  para  América Latina.

 Es que la ignorancia siempre es audaz. Y mucho más cuando  va acompañada  de la arrogancia.

Les habló  para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.