A todas luces la administración Republicana del Presidente Donald Trump, en cuanto a su política exterior hacia América Latina ha ido  de mal  en peor  y de fracaso en fracaso, tal como lo demuestran los  acontecimientos  que  se  vienen desarrollando  en la mayoría  de las  naciones  del nuevo continente , donde  la influencia  de Washington  es cada día  menor, a lo que  se añade  el  hecho  de  que  el actual vecino  de la Casa Blanca  es sin  lugar a dudas  el  Presidente norteamericano  mas repudiado de todos  los  tiempos  en América Latina.

El nuevo vuelco  a la izquierda  que  se  retrata tanto  en  los  resultados  de las  urnas en la  Argentina  como en  las protestas  callejeras de Chile, son el  resultado  del  fracaso  del “capitalismo  salvaje”   implantado  en esos  países  por  gobiernos  que siguen  a pie juntillas  las orientaciones  económicas que  dicta el  gobierno de Estados Unidos  a través  del  Fondo Monetario Internacional.

El  rotundo  fracaso  de la política norteamericana  contra  el  gobierno  y pueblo  bolivariano  de Venezuela no  puede ser más  evidente,  puesto  que  el Presidente Nicolás  Maduro  sigue  en el  Palacio  de Miraflores-  a pesar  der todas la piedras  que le han interpuesto en el camino  con la complicidad  de una oposición traidora- y  todo  indica  que  así será  por  todo  el tiempo que le queda  de su mandato  presidencial.

En cuanto  a Cuba los hechos  demuestran que  la política  de agresión y confrontación  que sigue el  gobierno Republicano  de Trump ha resultado  ser tan contraproducente  y negativa  para los  intereses  de Estados  Unidos, que más  de un analista   político  norteamericano   tiene la opinión de que si  se trata  de  complacer  a la  extrema derecha cubana  de Miami,  el  resultado  final será  que  en las elecciones  presidenciales  del  año  2020 el  voto  cubano  del sur de La Florida  será  mayoritariamente  a favor  de los  Demócratas,  puesto  que más que  en contra del  gobierno del  presidente Díaz- Canel, la  política  de Trump hacia Cuba,  a  quien  más  afecta  es  a la  inmensa mayoría del  pueblo  cubano .

Prueba  al canto.  Si  el  Presiente Obama  tiene una buena imagen  en Cuba por  su  política  de mejores  relaciones  con la  isla, en cambio  el  Presidente Trump  es  el mandatario  norteamericano  peor  visto  de todos  los  tiempos  por  el  pueblo  cubano.

Dando  palos  a ciegas ni  se ganan  guerras  ni  se obtienen votos,   ni mucho menos  se conquistan corazones.

Les habló  para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.