Tina Modotti una inspiración para la radio

Para saber de Tina  hay que visitar  la calle San Lázaro de la capital cubana, allí viven Adys Cupull y Froilán González dos escritores unidos en el amor y en el arte de buscar la verdad. (1) En una tarde de agosto de 2008 los visité. Con la misma ternura de contar historias fui recibido, primero en la sala adornada de libros, fotos, recuerdos de recorridos donde sobresalen imágenes del Che, de Julio Antonio y Tina Modotti, protagonistas esenciales para la prosa del matrimonio acucioso de la historia ; luego me invitaron hasta un largo pasillo rodeado de plantas y de un singular ambiente de cubanía. En este lugar sostuve una breve y fructífera conversación con los autores  de más 30 libros publicados en varios idiomas. Movido también por ese deseo vehemente de saber más sobre la joven italiana que amó a Julio Antonio Mella (2) me llegué a este hogar para encontrarme con la mujer y el hombre, amigos llenos de sabiduría y prestos a colaborar.P. ¿Cuáles son los valores que UD aprecia en Tina Modotti?

AC- “Para mí Tina es una fuente de cultura, es una fuente de humanismo, por eso yo le recomiendo a los estudiosos, historiadores, que estudien esta personalidad si miedo, sin temor para trasmitir sus valores a las nuevas generaciones. Tina ha sido muy tergiversada y su vida muy difamada. Es una mujer con muchos valores desconocidos hasta en su propio país auque en nuestra última visita a Udine, (3) tierra donde nació nos dimos cuenta que hay un avance porque varios comités llevan el nombre de Tina Modotti que agrupan fundamentalmente a jóvenes”.

Adys Cupull  considera: “Estas agrupaciones son para hacer acciones, para estudiar, para conocer su obra, saber de Cuba y te digo, Tina es una mujer paradigma, porque siendo de origen muy humilde que no llegó a estudiar en la universidad de forma autodidacta asumió la sabiduría de cada una de las personalidades de la cultura que conoció, de ahí sus conocimientos acerca de la pintura, la fotografía, la literatura y la música de su tiempo.

Ella misma entraña un ejemplo al convertirse en una de las primeras mujeres internacionalistas del siglo pasado. Tina fue una mujer del cine de la época, escribió, hizo periodismo y fue una luchadora por todas las causas justas. Tina trascendió por esa vida estoica”.

Adys Cupull hace una pausa y precisa: “si embargo pienso particularmente que se tiene a veces temor y miedo a hablar de Tina Modotti porque hay todavía gente con mente muy oscura que pretenden que no sea bien vista, ni bien querida por las nuevas generaciones. Han difamado de la revolucionaria ¿cuál es la causa? El comunismo, ser comunista, de tener ideas progresistas, de avanzada y defender a los humildes todo eso no gustó a los regimenes imperantes y para aquella época fue un costo mayor para la joven italiana. Pero hoy también el ser comunista y tener ideas contra el imperialismo, contra el fascismo, también tiene su costo. Lo vemos en América Latina, comos se difama y trata desmoralizar a nuestros dirigentes y hasta de asesinarlos por oponerse al imperio. Eso era Tina Modotti una opositora al fascismo y al imperialismo. En nuestra  visita a Italia nos alegro ver que en la casa donde nació en la ciudad de Udine, han puesto una placa por la fundación que dirige Riccardo Toffoletti que rememora el momento en que nace Tina, también su muerte. Allí se encuentra los versos de Pablo Neruda, los mismos que aparecen en su lápida en el Cementerio de Dolores en México, con una imagen de ella.”

Froilan González quien ha escuchado muy atento las palabras de su esposa se refiere a los momentos del nacimiento de las averiguaciones acerca de la vida de Tina: “Cuando comenzamos la investigación histórica sobre Julio Antonio Mella en México por los años setenta, que estuvimos como diplomáticos cubanos Adys y yo allí, el conocimiento que teníamos sobre Tina Mododtti casi era nulo de manera que la investigación histórica sobre Mella nos lleva a Tina y a muchos otros revolucionarios pero especialmente a ella, así empezamos a adentrarnos en el mundo de ambos.

Adys escribió un libro que se llama “Semilla Profunda” que publicó en Cuba la Editora Pablo de la Torriente Brau, se tradujo al italiano y se presentó en varias ciudades de ese país. Y ya después en cada una de nuestras obras sobre Mella la presencia de la “fotógrafa revolucionaria” es constante tanto en nuestro libro hasta que “Llega el tiempo” que contiene las cuarenta y siete crónicas intimas que escribió Mella en su primer viaje a México y una segunda parte aparece las relaciones entre ambos o en el libro “Julio Antonio Mella contra el fascismo” traducido al italiano de amplia difusión y conocimiento en los sectores intelectuales y políticos de Italia.

Froilan nos contó en la entrevista que Tina fue una mujer de extracción muy humilde, empezó a trabajar desde muy niña en una fábrica textil en Udine después emigro a San Francisco en los Estados Unidos junto a su padre que ya había emigrado antes junto a su hermana Mercedes y por ahí se va adentrando por ese mundo que se va enriqueciendo: “ por su talento y belleza trabajó en el cine silente de Hollywood y se unió a la intelectualidad de San Francisco y de los Ángeles hasta convertirse en la más importante fotógrafa de la mitad del siglo XX. Sus fotos son famosas porque van al aspecto social”.

Froilan le da una especial importancia a la visita que efectuaron  a Udine: “haber compartido con Ricardo Toffeletti y con el presidente de la Asociación de Amistad con Cuba y recorrer las calles e ir a la casa donde nació Tina fue de un alto valor emotivo y sentimental para nosotros”.

El hilo de la conversación sobre la vida y obra de esta ejemplar mujer da un vuelco al preguntarle ¿Cómo reaccionaría Tina ante la crisis actual de los inmigrantes que vive Europa”

FG- “Ella fue una mujer batalladora de carácter internacional y ante esta situación sería eso, una luchadora consecuente como fue toda su vida contra las injusticias en cualquier parte. Tina luchó contra la guerra y en defensa del proletariado, en defensa de la niñez. Para los jóvenes de hoy la revolucionaria italiana dejó muchos valores, entre ellos el internacionalismo y la capacidad de autodidacta, de aprender sola, convertirse en una escritora, dominaba siete idiomas, hablaba el dialecto de su región, el friulano y como te decía, fue una gran fotógrafa. Fue una mujer que se creció y se enfrentó a todas las dificultades”. La propia Tina vestida con la modestia de los grandes afirmó “Soy una fotógrafa y nada más” (4)

1.http://www.sancristobal.cult.cu/sitios/mun/Centro%20Habana/Personalidades5.htm
2.http://www.cubaliteraria.com/autor/julio_antonio_mella/html/biografia.html
3.http://es.wikipedia.org/wiki/Udine
4.http://encontrarte.aporrea.org/teoria/perfiles/65/

Los grandes amores de Tina ModottiTina-y-Mella-kaos


Assunta Adelaide Luigia Modotti nació en la ciudad italiana de Udine el 17 de agosto de 1896 http://es.wikipedia.org/wiki/Udine). Conocida como Tina Modotti ha pasado a la historia como una mujer de grandes amores hacia los hombres, el arte y la revolución mundial, convirtiéndose en un paradigma imperecedero. Su corta y fructífera vida da cuenta de cómo la libertad, los riesgos, el desenfado, la disciplina, la independencia y la responsabilidad son capaces de esculpir la vida de un ser humano como autentica obra de arte de utilidad eterna.
Cada persona en este mundo debiera llevar un pequeño plegable con los detalles de la vida ejemplar de la artista que asumió la alegría como el vino del espíritu. 
En el prefacio del libro “Fotógrafa y revolucionaria” la autora Margaret Hooks realiza una de las más acertadas caracterizaciones de la ejemplar mujer “La tina Modotti de carne y hueso fue calidoscopio de contradicciones, podía ser gentil y cariñosa, risueña y bromista con los amigos: alma melancólica reflexiva y penetrante: un ser disciplinado, de mente firme y a veces egoísta, una artista con extraordinaria sensibilidad y capacidad creativa y una burócrata de terrible eficiencia”
La protagonista de una de las más bellas historias de amor al establecer una hermosa relación con el joven revolucionario cubano Julio Antonio Mella en México, mezcló la infinita alegría de la pasión con la tristeza y el dolor. Al verlo caer asesinado a su lado puso a prueba la hidalguía; mostró ser la mujer de extraordinarias cualidades al sobresalir la valentía y el apego a sus convicciones ante el crimen que no pudo matar las ideas. La mujer amada fue testigo de las últimas palabras del también novio de la humanidad “Muero por la revolución” 
Tina Modotti no puso reparo en enfrentar cualquier reto “en el campo de las relaciones emocionales, la sexualidad y las disyuntivas profesionales tomó decisiones difíciles que desafiaban la tradición: prefirió la independencia sexual al matrimonio, el compromiso político a la seguridad personal, la revolución al arte”
Tanta historia en tan poco tiempo en la vida de una mujer que le correspondió desarrollar sus actos de creación en los primeros años del siglo veinte nos dejó varias lecciones, entre ellas: una rica y prodiga existencia: amó los detalles con la misma intensidad de captar en su lente el rostro de los desposeídos o la embriagadora imagen de un paisaje matizado por un volcán. Los historiadores coinciden que tina fue “una niña bulliciosa, rebelde, incapaz de permanecer quieta un instante, autentica marimacho, siempre andaba buscando la aventura”.
Antes de la adolescencia, con apenas 12 años la Modotti trabajó en una fábrica de seda para contribuir al mantenimiento de su familia, en ella comenzó a forjar el carácter y a conocer las interioridades del sacrificio; aprendió a relacionarse, descubrir los destellos de la virtud, desarrollar el sentido de la armonía mediante el esfuerzo tenaz y constante. En esa empresa de producción continua asumió tempranamente las responsabilidades de un puesto sin transferirlas a otros. Laborar con la seda fue plantearse los mismos principios de la “Araña Tejedora”: crear novedosos diseños con hilos. Esas hebras las supo estirar luego, y marcharse del país que la vio nacer con solo 17 años.
En el libro “Una mujer sin país” el autor Antonio Saborit da a conocer el entorno que rodeó a Tina Modotti en México y, principalmente, rescata la versión subjetiva de la fotógrafa italiana, concretada en el intercambio epistolar con el estadounidense Edwuard Weston.
 Comparto con Fabianne Bradu el criterio: “Hay, detrás de toda vida, un misterio que brilla como un resplandor seco en una noche cerrada. Cifrarlo y descifrarlo representa algo más que un reto intelectual porque, como señal Joseph Conrad, “los muertos sólo pueden vivir con la intensidad exacta y la calidad de vida que les otorgan los vivos”. La vida de Tina Modotti aún no ha sido reconstruida con la nitidez que imprimió a sus fotografías”.
Italianos y cubanos en más de una ocasión hemos coincidido en los avatares de este mundo: en el trabajo, en las luchas, amor y amistad. Uno de los ejemplos más trascendentes en la historia de grandes amores del planeta es la relación entre los revolucionarios Julio Antonio Mella y Tina Modotti. Los libros escritos sobre este modelo de amasar la obra humana y transformarla en ternura aun son pocos. Habrá que investigar más, porque tanto la vida de Modotti como la de Mella constituyen senderos por donde debe andar la humanidad al constituirse en luces que iluminan la virtud. No se debe perder tiempo y de la misma forma que un día el Che puso en su mochila los poemas de Neruda, ahora podemos también tomar, como libro de cabecera “Tinísima” que es como abrazar una Biblia de pasión por la revolución necesaria de los pueblos.