Dominic-Raab, canciller del Reino Unido. Foto: PL

El canciller del Reino Unido, Dominic Raab, agradeció al gobierno de Cuba por permitir el atraque de un crucero británico afectado por la Covid-19, y ayudar en la repatriación de sus pasajeros y tripulantes.

Hablé dos veces durante el fin de semana con el ministro cubano de Relaciones Exteriores, y estamos muy agradecidos al gobierno cubano por permitir de forma rápida esta operación, y por su estrecha cooperación para asegurar que sea un éxito, afirmó Raab este martes en el Parlamento.

El jefe de la diplomacia británica se refería al caso del MS Braemar, un crucero operado por la empresa Fred Olsen Cruise Line, al que varios países del Caribe le negaron permiso para atracar después de detectarse a bordo varios casos del nuevo coronavirus.

Al respecto, Raab reiteró que el Reino Unido está trabajando intensamente con las autoridades cubanas para garantizar que todos los ciudadanos británicos puedan regresar a su país de forma rápida y segura.

Estamos haciendo todo lo que podemos para asegurar que regresen al país en vuelos que despegarán del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana en las próximas 48 horas, afirmó.

La compañía propietaria del crucero informó, por su parte, que a las 15:00 hora local del Reino Unido, el MS Braemar se encontraba a cinco millas náuticas de la capital cubana, y que una vez que los aviones en los que se evacuará a los pasajeros, lleguen a Cuba, entonces se procederá al atraque del buque.

Fred Olsen Cruise Line agregó que todas las personas aptas para viajar regresarán al Reino Unido a partir de la tarde de mañana miércoles, mientras que aquellas que no puedan hacerlo debido a su estado de salud, podrán recibir tratamiento médico en la isla caribeña.

Según la naviera, en el barco, que transporta a un millar de personas, hay 25 turistas, 27 tripulantes y un médico en aislamiento, por presentar síntomas parecidos a la influenza, y de ellos, cinco dieron positivo a la prueba del Covid-19 que se les realizó en Curazao el martes pasado.

La víspera, al informar sobre la decisión de Cuba de permitir la entrada del crucero, el canciller Bruno Rodríguez apuntó que la misma responde a una emergencia de salud en la que podría existir riesgo para la vida de las personas enfermas.