Centro de Ingeniería genética y Biotecnología. Producción del Interferón Cubano.
En el caso del Interferón Alfa 2b Humano Recombinante, producido en nuestro país, está incluido en el protocolo de tratamiento a la COVID-19, junto a otros antivirales químicos. Foto: Ricardo López Hevia

Para conocer cómo marchan las investigaciones científicas centradas en la búsqueda de nuevos productos para enfrentar la covid-19 y el empleo con el mismo fin de otros ya desarrollados en el país, Granma obtuvo las siguientes declaraciones del doctor Eduardo Martínez Díaz, presidente del Grupo Empresarial BioCubaFarma:

–¿Que ha estado haciendo la industria biotecnológica y farmacéutica cubana para enfrentar la covid-19?

–Nuestro Grupo Empresarial dispone de un plan específico con cuatro componentes fundamentales que son:

Suministro de los medicamentos que forman parte del protocolo del Ministerio de Salud Pública (Minsap) para la covid-19.

Actividad de Investigación-Desarrollo para aportar nuevos productos y conocimientos al combate contra este virus.

Cooperación con otros países en el suministro de medicamentos para luchar contra la pandemia.

Plan de medidas internas en nuestras empresas para proteger a los trabajadores y garantizar las operaciones en las actuales circunstancias.

–¿Cuantos productos suministra en la actualidad BioCubaFarma al protocolo cubano de enfrentamiento a la covid-19?

–En un inicio se definieron 22 medicamentos, varios antivirales encabezados por el Interferón y un grupo importante de fármacos de uso hospitalario para los pacientes en las diferentes fases, incluido el estado grave y crítico. Actualmente contamos con existencias de ellos para miles de pacientes y continuamos fortaleciendo las capacidades productivas.

«También las empresas de BioCu-baFarma se han incorporado a la producción de nasobucos y productos higienizantes como jabones medicinales, solución de hipoclorito, soluciones hidroalcohólicas, etc.

«Igualmente, a partir de las capacidades de nuestras fábricas de equipos y dispositivos, en coordinación con otras empresas del país y trabajadores por cuenta propia, trabajamos en la reparación de equipamientos muy importantes para enfrentar esta pandemia, como los ventiladores pulmonares, mientras estamos fabricando medios individuales de protección, fundamentalmente máscaras respiradoras con filtros, viseras, gafas y trajes».

–¿Cuáles son los avances científicos más significativos?

–Desde un inicio creamos en BioCubaFarma un grupo de trabajo y se activaron las comisiones del Consejo Científico, enfocadas en la lucha contra la epidemia. Una de las tareas permanentes  ha sido la búsqueda de información, el estudio de las características del virus y el comportamiento de la pandemia en general.

«El procesamiento de la información nos ha permitido, en un periodo de tiempo relativamente corto, hacer propuestas de uso de medicamentos para su incorporación en el protocolo o para su evaluación clínica inicial.

«Hoy sabemos que una vez ocurrida la infección con el sars–CoV-2, los pacientes pueden tomar dos caminos diferentes:

El 80 % de las personas que se infectan pasan la enfermedad de forma leve o asintomática.

El 20 % presentan complicaciones y pasan a un estado de grave o crítico. Lamentablemente la letalidad promedio a nivel mundial está por encima del 5 % y en algunos países sobrepasa el 10 %.

«La diferencia entre el grupo 1 y 2 está fundamentalmente en el estado inmunológico de las personas infectadas. Se conoce que los casos graves llegan a tener 60 veces mayor carga viral que los leves. Esto ocurre porque las personas con el sistema inmunológico débil no responden de inmediato a la infección y este virus, que tiene una alta capacidad de replicación, alcanza altos niveles de copias.

«Asimismo, han podido definirse varios grupos de riesgo que tienen en común la debilidad en su sistema inmunológico y, por lo tanto, son más vulnerables a tener complicaciones cuando se infectan con el nuevo coronavirus.

«Estos grupos de riesgos son las personas mayores de 60 años, personas inmunodeprimidas, pacientes diabéticos, con cáncer, hipertensos, etc.

«Ante este escenario, nos centramos en poder disponer de medicamentos para fortalecer el sistema inmunológico de las personas vulnerables, medicamentos con efecto antiviral y fármacos para evitar la muerte de los pacientes graves y críticos.

«Durante las últimas semanas se han incluido en el protocolo de la covid-19, la Biomodulina t y el Factor de Transferencia, dos medicamentos que fortalecen  el sistema inmunológico. También se está produciendo una variante de interferón para su uso por vía nasal, el cual será utilizado de forma preventiva con igual propósito.

«Por otra parte, ya se están evaluando dos vacunas de amplio espectro para estimular el sistema inmune innato. Son vacunas de nuevo tipo en las que hemos estado trabajando con el objetivo, precisamente, de ‘‘entrenar’’ al sistema inmunológico de personas susceptibles a infecciones virales.

«Tales productos permiten preparar a las personas para que, una vez infectadas, desarrollen una respuesta inmunológica más efectiva. Estas vacunas podrían ser incorporadas próximamente en el protocolo de lucha contra la covid-19».

–¿Qué están haciendo para tratar de evitar la muerte de los pacientes en estado crítico o grave?

–Como mencioné anteriormente, los pacientes graves llegan a tener una carga viral 60 veces mayor que aquellos con un desarrollo leve de la enfermedad. Esa alta carga viral produce una respuesta en el organismo, que conduce a lo que se le llama «tormenta de citoquinas», provocando un proceso de hiperinflamación que agrava el estado de los pacientes.

«A partir de estas informaciones se han estudiado en detalle los mecanismos moleculares y hemos identificado medicamentos con capacidad de frenar esta ‘‘tormenta de citoquinas’’, que puede causar la muerte a los pacientes en un periodo breve de tiempo.

«De igual forma, le propusimos al grupo de expertos del Minsap dos medicamentos para su uso en los pacientes graves y críticos. Después de un análisis riguroso se aprobó su evaluación de forma contralada. Vale resaltar que estos medicamentos tienen una probada seguridad farmacológica y evidencias de eficacia en otras enfermedades en estudio.

«Hasta la fecha los referidos fármacos ya han sido usados en varios pacientes con la covid-19 y comenzamos a ver resultados alentadores, aunque por supuesto, tenemos que esperar a tener más evidencias para afirmar que los productos están teniendo el efecto deseado y por lo tanto salvando vidas».

–¿He leído algunas noticias que plantean que los interferones no tienen una demostración clínica para su uso en la covid-19?

–Ninguno de los productos que hoy se utiliza mundialmente en el tratamiento de la covid-19 tiene evidencia clínica demostrada en un estudio controlado. O sea, no se ha tenido tiempo para realizar ensayos clínicos con todo el rigor necesario, que permita evaluar la eficacia de algún medicamento específico en esta pandemia.

«Se han planteado y aprobado por las autoridades regulatorias de los países a nivel mundial una gran cantidad de medicamentos. Nosotros lo estamos haciendo también. Por ejemplo, cada propuesta de nuestros científicos la analizamos en el Grupo de Trabajo de BioCubaFarma y posteriormente se presenta a un grupo de expertos en el Minsap, en el cual participa Cecmed y el Centro Coordinador de Estudios Clínicos (Cencec), donde se aprueba.

«Hemos establecido mecanismos especiales para la rápida evaluación y aprobación de los protocolos, manteniendo un alto rigor.

«En el caso del Interferón Alfa 2b Humano Recombinante, producido en nuestro país, está incluido en el protocolo de tratamiento a la covid-19, junto a otros antivirales químicos. El interferón es importante para que el organismo combata al virus por la activación del sistema inmunológico y activación de los mecanismos de inhibición de la replicación viral.

«Sabemos que desde el inicio de la epidemia en China, el Interferón fue incorporado en el protocolo de tratamiento. A partir de los resultados que se fueron obteniendo, este medicamento fue recomendado por un consenso de expertos y pasó a formar parte de las guías terapéuticas que se fueron aprobando, no solo en China, sino también en otros países.

«Para el caso particular de Cuba, el empleo de este medicamento en la epidemia de la covid-19 muestra resultados muy positivos en lo referido a evitar que los pacientes evolucionen a la gravedad».

–¿Están trabajando en vacunas preventivas específicas para este virus?

–Según la literatura especializada no se conoce la magnitud de los pacientes infectados asintomáticos. Estos pacientes son una de las causas fundamentales de la expansión de la epidemia, de ahí la importancia de la pesquisa activa para identificarlos y aislarlos.

«Hoy se plantea que en esta epidemia habrá que vivir conteniendo las transmisiones para ir manejando la situación hasta que se logre una vacuna preventiva específica. Ya han reportado la existencia de 60 candidatos de vacunas a nivel mundial y dos comenzaron pruebas en humanos.

«Nosotros también estamos enfocados en el desarrollo de vacunas preventivas específicas para este virus. Tenemos el diseño de cuatro candidatos y se trabaja aceleradamente para en el menor tiempo posible iniciar las evaluaciones en modelos animales».

–¿También trabajan en el desarrollo de sistemas diagnóstico?

–Si, como se conoce, la prueba de pcr (siglas en inglés de Reacción en Cadena de la Polimerasa) en tiempo real es la fundamental para confirmar los portadores del virus. Se han desarrollado sistemas diagnósticos rápidos para medir los anticuerpos, que se producen durante la infección.

«Nosotros estamos trabajando en el desarrollo de un sistema tipo Elisa (acrónimo del inglés Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay: ‘‘ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas’’) basado en la tecnología del Sistema Ultramicroanalítico (suma), que podría estar disponible en las próximas semanas. Realmente es un reto tener el sistema montado y validado en tan poco tiempo, pero laboramos intensamente parta lograrlo».