Hoy reproducimos en nuestra columna una publicación del NUEVO HERALD  que por su valor para el debate lo ponemos  en consideración de nuestros lectores .

POR NORA GÁMEZ TORRES Y

JACQUELINE CHARLES

15 DE ABRIL DE 2020 06:00 AM,ACTUALIZADO 3 HORAS 47 MINUTOS ATRAS

 

Cuba inició la aplicación de un tratamiento homeopático para levantar las defensas del organismo de sus ciudadanos, como medio para afrontar mejor la pandemia de la COVID-19, informó el Ministerio de Salud (Minsap). BY CUBAVISION

En una carrera para evitar el colapso de sus sistemas de salud debido al coronavirus, varias pequeñas naciones del Caribe recurrieron el mes pasado a un país vecino en un desesperado pedido de ayuda.

Ese país no fue Estados Unidos sino Cuba, otra isla caribeña que ha convertido la cooperación médica en su fuente de ingresos más rentable.

En una semana, entre el 20 y el 28 de marzo, Cuba envió a ocho naciones del Caribe al menos 473 médicos, enfermeros y otros trabajadores de la salud en lo que parece ser uno de los despliegues más grandes y más rápidos en la región en la historia de la “solidaridad” médica de Cuba.

La contratación de médicos se produjo a pesar de las advertencias del Departamento de Estado de Estados Unidos acerca de las “condiciones de explotación” en el programa médico cubano, que la agencia ha calificado de “abusivo” en Twitter.

Y la operación también mostró otras fricciones regionales, pues algunos funcionarios del Caribe que han apoyado al régimen de Nicolás Maduro se hicieron de la vista gorda ante el hecho de que algunos de los médicos viajaron en aviones proporcionados por la aerolínea venezolana Conviasa, actualmente bajo sanciones estadounidenses.

“La gente está siendo pragmática al respecto, y lo que eso significa es que si Estados Unidos ofreciera ayuda, también aceptarían esa oferta”, dijo Robert Maguire, autor y profesor retirado de Estudios Latinoamericanos y Hemisféricos en la Universidad George Washington.

“La presencia de Estados Unidos en el Caribe ha sido bastante escasa, en comparación con Venezuela y China”, agregó Maguire. “No es una sorpresa que los gobiernos del Caribe acudieran a Cuba en busca de ayuda; Cuba tiene una historia “.

Los grupos más grandes de trabajadores de la salud cubanos fueron enviados a Jamaica (140), Santa Lucía (113) y Barbados (101).

Grupos más pequeños viajaron a San Vicente y las Granadinas (16), Antigua y Barbuda (29), Dominica (35), San Cristóbal y Nieves (34) y Granada (5). Todos los enviados a Barbados y Granada, en su mayoría mujeres, son enfermeros. Sin embargo, otros países recibieron una combinación de médicos, enfermeros y técnicos que son miembros de una “brigada internacional” cubana especializada en situaciones de desastre y epidemias.

Desde el comienzo de la epidemia de coronavirus, Cuba ha enviado más de 1,000 trabajadores de la salud a 18 países en tres continentes, según varios reportes de la prensa cubana y declaraciones oficiales.

El ministro de Salud de Jamaica, Christopher Tufton, le dijo al Miami Herald que 140 médicos y enfermeros cubanos fueron contratados para reforzar el personal de salud del país dedicado a tratar pacientes con COVID-19. “Perdemos más de 500 enfermeros cada año por reclutamiento masivo” de otros países, dijo Tufton.

La llegada de especialistas cubanos para ayudar a frenar la pandemia tiene tanta acogida entre las naciones caribeñas que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Haití insinuó en Twitter que el país estaba recibiendo más médicos cubanos cuando no era así. El ministro de Relaciones Exteriores, Claude Joseph, aclaró más tarde a Nouvelliste que 348 médicos y enfermeros cubanos que ya están en Haití se desplegarán en todo el país para ayudar con los pacientes con COVID-19.

Esta no es la primera vez que Cuba ofrece ayuda médica al Caribe.

El primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, dijo que el gobierno de Cuba ha estado exportando a sus médicos y enfermeros durante décadas para apoyar a esa nación que ha sido devastada por huracanes en el pasado. También ha otorgado becas a sus ciudadanos para estudiar medicina en Cuba.

“Somos amigos de todos y enemigos de nadie. Somos un microestado extremadamente vulnerable y tenemos pocas opciones más allá de aceptar la asistencia de todas las naciones ”, dijo. “Los que quieran que hagamos lo contrario deberían comprometerse a llenar ese vacío”.

Pero el mensaje político es claro, dicen los observadores de la región: al contrario de lo que Estados Unidos ha estado tratando de demostrar con la expulsión de los médicos de Brasil,