Desde Estados Unidos converso con Salim Lamrani él es doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos por la Universidad de París,  también forma parte del colectivo de radio-miami.org, profesor, ensayista, investigador y periodista francés, especialista en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
En este primer fragmento de la entrevista que hemos denominado Estados Unidos, tiene un problema con Cuba (1ra Parte), nuestro interlocutor, hace un poco de historia de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Lo del titulo es para dejar claro que es USA la que tiene el problema, el obstáculo  con Cuba. La mayor de las Antillas SIEMPRE ha dicho que su modelo socioeconómico, su Socialismo no son negociables.
 Desde antes de las luchas por la independencia había planes para comprar la isla, puestos de manifiesto por parte de los Estados Unidos en varias ocasiones. Salim Lamrani, recuerda como Allen Dulles, jefe de la CIA en 1958 resumió una frase «debemos impedir la victoria de Castro», pero no pudieron impedir la victoria de Fidel, dice nuestro interlocutor y recordó que  documentos desclasificados de la Casa Blanca de entonces,  dedicó muchas horas para «impedir la victoria de Castro».
Lo cierto es que desde el propio primero de Enero de 1959 Cuba y su pueblo enfrenta una recia oposición de Washington. Pero no le quedó otro remedio al Presidente de los EE.UU. en aquel momento Dwight Eisenhower de reconocer oficialmente el nuevo gobierno cubano, después de que la revolución derrocase al gobierno de Batista, pero las relaciones entre los dos gobiernos se deterioran muy rápido.
En aquellos días el embajador estadounidense Earl T. Smith fue remplazado por Philip Bonsal. El Gobierno de los Estados Unidos estaba cada vez más preocupado por la reforma agraria y la nacionalización de empresas de propiedad estadounidense. A medida que las reformas continuaron, las restricciones comerciales en Cuba aumentaron. Los EE.UU. dejaron de comprar azúcar cubano y dejaron de vender petróleo, creando un efecto devastador sobre la economía de la isla. En marzo de 1960, las tensiones aumentaron cuando la bodega del vapor La Coubre estalló en el puerto de La Habana, matando 101 personas. Fidel Castro culpó, con datos y múltiples pruebas , a los Estados Unidos y comparó el incidente al hundimiento del Maine. El mismo mes, el presidente Eisenhower autorizó en secreto a la CIA para organizar, entrenar, y equipar a emigrados cubanos como guerrilla para derrocar a Castro..

En un segundo momento conversamos con Salim Lamrani doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos por la Universidad de París sobre los temas Cuba EEUU en la era de Obama y Cuba en la era de Donal Trump. Nuestro entrevistado considera que Obama, con la inteligencia y la sagacidad que le caracteriza cambio la táctica en las relaciones con Cuba al dejar atrás las medidas de presión económica y utilizar la seducción.
Barack Obama es el presidente estadounidense que ha tomado las decisiones más avanzadas en el proceso de acercamiento con Cuba al restablecer las relaciones diplomáticas y consulares y al adoptar algunas medidas limitadas que flexibilizan las sanciones. También es quien ha tenido el discurso más lúcido sobre la política exterior de Washington hacia La Habana, reconociendo el fracaso de un enfoque basado en la hostilidad. No obstante, sus acciones castigadoras hacia empresas internacionales, así como su reserva en tomar las medidas necesarias para desmantelar el estado de sitio económico contradicen sus declaraciones de principios y suscitan la incomprensión de la comunidad internacional.

Solo hay tres aspectos que Barack Obama no pudo tocar sin la autorización del Congreso. No pudo autorizar el turismo ordinario a Cuba. Tampoco puedo permitir que Cuba adquiriera  materias primas alimenticias en el mercado estadounidense a crédito. Finalmente, el presidente no pudo autorizar que las filiales de las empresas estadounidenses ubicadas en el exterior mantuvieran  relaciones comerciales con la Isla.

Barak Obama y  Raúl Castro en La Habana

Nuestro entrevistado Salim Lamrani doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos por la Universidad de París considera que mientras Barack Obama había iniciado un proceso de normalización con Cuba con aplausos de la comunidad internacional, ilustrando su voluntad de poner fin a una política que había aislado a Washington en la escena internacional, Donald Trump, al contrario, decidió regresar a una política hostil basada en las sanciones económicas. Esta política está condenada al fracaso pues, como ha demostrado la historia de las relaciones bilaterales desde 1959, las autoridades de La Habana nunca han aceptado negociar bajo la amenaza o la coacción. En cambio en el espacio de dos años, de 2014 a 2016, basando su política en el diálogo y el respeto mutuo, Washington realizó progresos inauditos en las últimas seis décadas.

Salim Lamrani, fue muy claro  al expresar: «Cuba siempre ha afirmado su disposición a resolver pacíficamente el diferendo que lo opone a Washington, a pesar del carácter asimétrico del conflicto donde la primera potencia económica mundial impone un estado de sitio a una pequeña nación del Tercer Mundo. El diálogo tendrá sin embargo que basarse en una serie de principios no discutibles: la igualdad soberana, la reciprocidad y la no injerencia en los asuntos internos. La Habana ha reafirmada en reiteradas ocasiones que su sistema político y su modelo socioeconómico no son negociables pues pertenecen a la competencia exclusiva del pueblo soberano de Cuba».

*Gracias a Virgilio Ponce, Agradecimientos a Martianos Hermes, Tesoro y Cuba Información por hacer posible esta entrevista a Salim Lamrani en directo desde RadioMiamiTV