Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Si Nicolás Maquiavelo, el genial autor  de  “El Principe” resucitara de su tumba fría al mundo de los vivos, y alguien le preguntara la razón de por qué el presidente ruso Vladimir Putin y su “Servicio de Inteligencia” heredero  del  famoso KBG soviético, le hacen trampas al candidato demócrata  a la presidencia de Estados Unidos  Joe Biden, para  así ayudar  al actual mandatario estadounidense Donald Trump a ganar  la reelección presidencial, diría como consejo  sabio:

“Cuando un Jefe de Estado considera que su país se encuentra en una posición de inferioridad en relación a un rival más poderoso en lo militar y en lo económico- y ese es el caso del ruso Putin y el norteamericano Trump, el que está en desventaja tratará por todos los medios de equilibrar la situación apelando a ingeniosas trampas como la del chantaje en caso de tener información comprometedora de su rival, a fin de tenerlo bajo su control.

  Además, si el contrario actúa con torpeza en relación a sus aliados, es mejor ayudarlo a mantenerse en el poder interviniendo de alguna manera en los asuntos internos del Estado rival para así evitar que alguien, libre de chantajes y con más tacto en el manejo de sus relaciones y alianzas, lo sustituya en el poder.

Se afirma por la comunidad de inteligencia de Estados Unidos que los rusos están interviniendo en las elecciones norteamericanas en contra del candidato demócrata Joe Biden para ayudar a la reelección de Donald Trump. Por otra parte, también se dice que la inteligencia rusa tiene fotos comprometedoras de Trump de cuando este viajaba a Moscú en sus tiempos de Play- Boy dueño del concurso de Miss Universo.

De ser ciertas ambas cosas, el consejo de Maquiavelo el genial florentino del Siglo XVI, viene como anillo al dedo al actual proceso eleccionario norteamericano. Es que siempre pasa lo mismo cuando sucede igual y no importa que hayan pasado más de seis siglos de un ayer que vive aún.

Y hasta la próxima entrega de El Duende, que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría.  Bambarambay.