Si esto sigue como va, parece que vamos a tener Covid19-20-21 y hasta más. La pandemia está disparada en Estados Unidos, América Latina y Europa. Los número meten miedo, crean frustración, nerviosismo, depresión y ansiedad. Estamos con los nervios alterados por la cantidad de limitaciones que tenemos. La economía del mundo occidental se ha venido abajo, el desempleo aumenta en todos los países, los comerciantes quiebran por montones, muchos dueños de pequeños negocios se ha arruinado, los hospitales están cada vez más llenos de pacientes, las funerarias llenas de cadáveres. En esta cerrazón abundan en las casas el aburrimiento y crispación, las personas ya no hayan qué hacer. Algunos que no han tomado en serio esta enfermedad, salen a las calles en busca de algún entretenimiento, pero muchos no lo encuentran por las limitaciones que se han implantado en muchas ciudades.
En Francia el día de ayer se detectaron 32,000 nuevos casos y se ha declarado el toque de queda. Desde las 9 PM hasta las 6 AM no se puede estar fuera de la casa y si salen tienen una multa de 3,750 euros. En Inglaterra, 16,100 nuevos casos, así como en Italia, 11,000 y 15,000 en España. Se suponía que Europa lo había controlado y de hecho lo habían conseguido, ya estaban cantando victoria cuando comenzó esta segunda ola que avanza vertiginosamente por el viejo continente.
De los Estados Unidos solo hay que decir que el Covid está en las calles suelto y sin vacunar, mientras el tronco de yuca que tenemos de Presidente afirma que ya doblamos la esquina. Solamente en el día de ayer se reportaron 69,500 nuevos casos y casi mil fallecidos. Ya pasaron los 8 millones de infectados y más de 220 mil muertos.
En América Latina las cosas van de mal en peor. Brasil está inundado de infecciones, pero así también están el resto de los países del área.
¿A dónde vamos a parar? Cuarenta millones de contagiados en el mundo y más de 1 millón 112 mil fallecidos. Las famosas vacunas seguras no acaban de aparecer y nadie la espera por lo menos hasta principios del año que viene. Personalmente, me siento como atrapado, con muchos deseos de hacer cosas, pero sabiendo que no las puedo hacer. Me imagino que muchos se sentirán igual que yo.
Vivir el día de hoy sin pensar mucho en un futuro desconocido es lo más lógico que existe en la vida de un ser humano, pero vivir el día de hoy, sabiendo que si llega el de mañana será igualito que el de hoy, aparte de ser frustrante, es emocionalmente deprimente y aburrido…