Aquello de zapatero a su zapato se debe interpretar como que existen especialidades para diferentes tareas en la vida. Un zapatero sabe hacer zapatos, como un plomero sabe de plomería o un médico especialista sabe de su área específica de estudio. Si Ud. tiene un problema con la vejiga no acuda a un cardiólogo sino vaya a verse con un urólogo. Si a Ud. se le tupe una tubería de su casa no llama a un electricista para que le resuelva el problema sino que Ud. seguramente llama a un plomero.
Todo lo anterior lo digo ya que el asesor principal que tiene en estos momentos el Presidente Trump en el enfrentamiento a la pandemia, es el Dr. Scott Atlas.
El Dr. Atlas ha sido frecuentemente entrevistado por la cadena de televisión FOX, la cadena televisiva que Trump se pasa horas y más horas viendo, oyendo las opiniones reaccionarias de dicha cadena y orientándose por lo que allí se dice y se comenta. Pues bien, oyendo las opiniones que allí expresaba dicho doctor fue que Trump se sintió motivado para llevarlo para La Casa Blanca para que le sirviera de consejero en relación con la pandemia. Nada fuera extraño que un médico especialista aconseje al Presidente para manejar todo lo relacionado con enfermedades, lo extraño es que este señor es neuro-radiólogo, especialista en resonancias magnéticas, que nunca ha tenido experiencia en salud pública y mucho menos con enfermedades infecciosas. Es como llamar a un albañil para que resuelva un corto circuito. Claro que Trump lo llamó ya que lo veía en la TV hablando bien de él y de su labor en el enfrentamiento a la pandemia.
Este hombre ha llevado a la administración del Presidente Trump la teoría de la inmunidad del rebaño, pero al revés. Como se sabe, dicha teoría se basa en vacunar a un enorme por ciento de la población hasta llegar a controlar el virus, pero la teoría de este hombre es dejar que ese gran por ciento contraiga el virus hasta que este ya no tenga a nadie a quien infectar y por lo tanto desaparece. Realmente, lo que plantea dicho médico es absurdo y además criminal ya que la cantidad de muertos se contabilizaría por millones.
La propuesta de este caballero es ampliamente criticada por los expertos en epidemia del país y del mundo, pero bueno, el Presidente aparte de ser un hombre insensible al sufrimiento ajeno,no cree en la ciencia. Según él sus conocimientos son superiores a los de los especialistas.
Fíjense si lo que digo es verdad, que ahora este idiota la ha cogido con meterle miedo a la población, nada menos que afirmando que un triunfo de Biden en las elecciones sería un triunfo de la ciencia ya que Biden «oiría a los científicos» y los que apoyan al candidato demócrata rendirían su «futuro al virus» encerrando a las personas para evitar la propagación.
Además, afirmó en su perorata del día de ayer en Nevada que Biden cancelaría la temporada de navidad, y que esto sería un desastre económico.
Así estamos con Trump llamando a los que no saben nadar para que nos saquen del agua cuando nos estemos ahogando en la playa…