EEUU Y EL PUEBLO DE CUBA
Fue John Quincy Adams el que siendo Secretario de Estado de los Estados Unidos formuló la política de la Fruta Madura. Según Adams, Cuba, por su cercanía geográfica, caería bajo la égida de este país como caen las frutas de los árboles cuando estas se llegan a madurar.
Fue William McKinley el Presidente que ordenó la invasión a Cuba, el primero en desembarcar soldados norteamericanos en la isla y allí se quedaron hasta que entregaron el mando a un gobierno de cubanos que respondían a sus intereses, el mismo gobierno que, pocos años después, pidió al país del norte una segunda intervención.
Todos los cubanos sabemos que, desde aquellos momentos, hasta el primero de enero de 1959, Cuba fue una neo-colonia de Estados Unidos en donde el embajador de este país en La Habana era el que dictaba la pausa de los acontecimientos de importancia. Se decía que era el segundo al mando, me parece que en muchos casos era el que mandaba.
A partir del triunfo revolucionario, Cuba recuperó la soberanía que nunca había tenido y eso no le fue del agrado a los ocupantes de La Casa Blanca. La pregunta que se cae de la mata es: ¿Por qué no invadieron y derrocaron al gobierno cubano? ¿Por qué nunca se decidieron? Si ellos hubieran querido hubieran bombardeado a Cuba como hicieron en Irak y en tanto otros países, para luego desembarcar a los marines y ocupar la isla.
Que a nadie le quepa la menor duda, los distintos gobiernos de este país han tenido muchas oportunidades de derrocar al gobierno cubano por la fuerza, y por la razón que sea, no lo han hecho. Playa Girón, la Crisis de los Cohetes, Camarioca, el Mariel y los balseros de los noventa le hubieran servido de excusa para invadir. ¿Por qué no lo hicieron? No hay que creer que fue por la opinión pública mundial ni tampoco porque le tuvieran miedo a una derrota militar. A la primera nunca le han hecho el menor caso, y en la segunda instancia, no tengo la menor duda de que hubieran arrasado a Cuba en 48 horas y después la hubieran ocupado.
Al no tomar la decisión de desembarcar los marines, tomaron la decisión de hacerle daño al pueblo cubano con políticas criminalmente abusivas. Ellos han sabido perfectamente el apoyo popular que a través de los años ha tenido el gobierno cubano y que, por lo tanto, no se iban a rebelar en su contra y sin embargo, han hecho todo lo posible por hacerle difícil y miserable la vida a ese pueblo con sanciones y más sanciones. ¿Daño por hacer daño? Lo peor del caso es que le imponen sanciones al pueblo alegando que lo hacen para defenderlo de un gobierno opresor.
La política de Estados Unidos hacia Cuba en los últimos 62 años ha estado basada en el odio y la venganza contra un pueblo cuyo solo delito ha sido el de decidir hacerse cargo de su propio destino, el de ser independiente y soberano. No hay nada más…