Cuando yo nací, en aquel pueblo allá en el centro de Cuba, existía lo que se llamaba un Kinder donde lo enseñaban a uno a jugar; un colegito privado en el que una maestra nos enseñaba a leer, a escribir, los números y las tablas de multiplicar, y además, un colegio público que iba del primero, hasta el sexto grado. Si mal no recuerdo, el pueblo tendría en aquella época más o menos 3,500 o cuatro mil habitantes. Hoy en día no creo que pase de 7 mil.
Cuando terminé sexto grado, unos maestros, que no eran del pueblo, abrieron una academia privada donde enseñaban el séptimo y octavo grados, y allí estudié ambos.
Como quería seguir estudiando bachillerato, mis padres me pagaron la matrícula para que fuera a estudiar a un pueblo más grande que estaba a 17 Kms del mío el cual, aunque no tenia Institutos de Segunda Enseñanza Pública, sí tenía dos de ellos, pero privados. Allí empecé a estudiar lo que en esta época llaman Pre-Universitario. Vale recordar que estamos hablando de los años cincuenta, y vale recordar, también, que en toda la provincia de Las Villas, lo que es hoy Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus, solo habían 5 Pre-Universitarios públicos, el más cercano de mi casa estaba en la capital de la provincia, a 32 Kms de distancia.
Hoy, en aquel pueblo, los muchachos no tienen que pagar un carro para recorrer largas distancias, ni pagar una escuela privada para estudiar, solo lo hacen cuando van para la universidad, que de paso. no les cuesta nada.
Aunque muchos a través de los tiempos me han acusado de ser comunista, nunca lo fui, ni lo soy, es más, en su momento luché en contra de ellos, pero solamente los malagradecidos llenos de maldad y de odio podrán decir que esto, sin contar otras cosas como el cuidado de la salud, no tienen la menor importancia …