LA TERCERA POSICIÓN

Salvador Capote

“El que tenga confusión que se confunda/ el que quiera claridad que venga ver (De CON CUBA NO TE METAS, Virulo)

La Joven Cuba, la verdadera, la fundada por Antonio Guiteras en 1934, nacionalista y antimperialistatenía como último objetivo una revolución profunda que hiciera de Cuba una república verdaderamente independiente y sentara las bases para la edificación de una sociedad socialista. ¿Por qué entonces la profanación de llamar a un libelo, cuyo editor principal y muchos de sus colaboradores viven en Estados Unidos, con el nombre escogido por el mártir del Morrillo?.

Porque el cubano es un pueblo con larga tradición en la defensa fiera de su soberanía y, por tanto, todo proyecto contrarrevolucionario que pretenda ser viable tiene  que disfrazarse de nacionalista y antimperialistaDesde el gobierno de Estrada Palma hasta la dictadura de Fulgencio Batista, el repudio de los cubanos a sus políticos y gobernantes venales ha guardado una relación lineal con el grado de obsecuencia de éstos frente a los intereses de Estados Unidos, durante el protectorado primero y la neocolonia después.

Ahora, a más de seis décadas de insistir Estados Unidos en una política fracasada de aislamiento y hostilidad hacia Cuba, se impone un esquema racional que conduzca mediante el diálogo, en paridad de condiciones, al establecimiento de relaciones civilizadas entre ambos países.

Sin embargo, tal vez por ingenuidad unos y, sin duda, por siniestras intenciones otros, se enarbola, no es la primera vez, una bandera supuestamente nacionalista (que a veces se autotitula moderada o centrista) en ciertos sectores pseudointelectuales. El objetivo es presentarse como heraldos de una atractiva tercera posición que –alegan– estaría equidistante de posiciones extremistas de derecha y de izquierda, y poseería de este modo un gran potencial para confundir y dividir; muy conveniente, por tanto, a los intereses del imperio.

Pero la soberanía de un país no se defiende en abstracto ni se envuelve en retórica elitista. En Cuba se acompañó de largas y cruentas batallas contra el colonialismo, el imperialismo y toda forma de opresión. El nacionalismo cubano es antimperialista por naturalezaantimperialistas han sido todos nuestros héroes y mártiresdesde Maceo y Martí hasta Fidel, y el gobierno revolucionario cubano es el único en toda la historia de la nación que ha hecho respetar, en forma integral y sin concesiones, la patria independiente y soberana.

Un nacionalismo estrecho y egoísta conduce directamente a doctrinas aberrantes como el chovinismo francés, el nacional-socialismo o nazismo alemáno el falangismo españolpuede servir también para alentar el separatismo regional, como se ha intentado repetidamente en Bolivia, o para desviar al pueblo –como se pretende en nuestro caso– de sus genuinos objetivos revolucionarios y entregarloatado de pies y manos, a los que pretenden un regreso al pasado.a

El nacionalismo cubanoabierto y generosodefiende no sólo el derecho propio sino el de todas las naciones del mundo a su soberanía. Se enaltece y sublimaademás, con la práctica permanente de la solidaridad y el internacionalismo.

Ciertamentenadie puede dar lecciones de nacionalismo, de verdadero nacionalismo, a la Revolución Cubana, mucho menos desde un libelo como La Joven Cuba que, al usurpar descaradamente el nombre de su organizaciónenvilece la acción y el pensamiento nacionalista y anitimperialista de Antonio Guiteras.

QUE ME PERDONE CHAIKOVSKI

Salvador Capote

Aunque soy optimista por naturaleza, o tal vez por eso mismo, me mantengo alerta frente a las tendencias deprimentes causadas por el confinamiento a que obliga la pandemia.  Para contrarrestar cualquier influencia negativa poseo algunos trucos infalibles. Por ejemplo (es solo un ejemplocierro los ojos e imagino el escenario del antiguo teatro Shangai en la calle Zanja de La Habana en el que se anuncia un gran espectáculo de ballet, presentando El Lago de los Cisnes, con el personaje de la malvada bruja Odile representado por Otaola. Sube el telón y después de algunos valses en que intervienen las garrapatas, el público disfruta a más no reir con el famoso “pas de quatre” interpretado por Yotuel, los dos de Gente de Zona y Decemer.

Si no termino riendo a solas como un loco, a carcajadastermino, al menos, con una risita burlona.