Un showsito de propaganda en Cárdenas
Alguien puso en mi página de Facebook un video que evidentemente está filmado con la clara intención de hacerle daño a las autoridades cubanas. En el video en cuestión se ve a un hombre vestido de civil argumentando, enfrente de una vivienda, con los padres de un disidente y también con el llamado opositor. En realidad más que argumentando estaban discutiendo. El hombre de civil representaba la autoridad y les pedía decentemente a los miembros de esa familia que entraran en la casa, cosa que estos se negaban a hacer, argumentando que el opositor no estaba contagiado con el virus, que las pruebas de PCR le daban negativas, que además ellos, el padre y la madre, eran médicos de profesión y por lo tanto estaban conscientes de que su hijo no tenía que seguir en cuarentena.
El video fue filmado en Cárdenas, a donde el opositor había llegado procedente de La Habana. Aparentemente, según se oye decir al miembro de la autoridad, el hombre no estaba bajo arresto domiciliario. Insistentemente el hombre de civil les pedía a esas personas que entraran en la casa para que siguiera la cuarentena a lo que el opositor le respondía que no iba a entrar porque no le daba la gana de hacerlo y que el miembro de la autoridad no era nadie para ordenarle entrar en su casa. El llamado disidente, como un gallito fino, le gritaba en la cara al otro mientras este le decía que parara el show que estaba llevando a cabo.
Por supuesto que todo era parte de un performance filmado con varias cámaras semi-profesionales y con la evidente intención de montarlo en las redes sociales como propaganda contra el régimen cubano. Quien vea el video objetivamente y lo compare con el comportamiento de cualquiera de las autoridades del mundo se dará cuenta de que solo en Cuba pasa algo similar. Parece que la famosa dictadura cubana, más que una dictadura, es una dictablanda.
Aquí en EEUU no existe que Ud. le discuta en esa forma a un miembro de la autoridad y le manotee en su cara. Aquí lo hubieran tirado en el suelo, lo hubieran esposado y lo hubieran tirado como un saco de carbón dentro de la furgoneta, o antes, lo hubieran molido a palos, y al resto de la familia también los hubieran arrestado por obstrucción a la justicia.
Pararse en cualquier esquina de cualquier ciudad de EEUU y que un policía le diga que se tienes que mover y no lo haga, porque no te da la gana! Si vive aquí le invito a que haga la prueba, pero no solo en Estados Unidos, sino en cualquier país del mundo. Hágalo, ya verá los resultados.
Bueno, no habría ni que salir de Cuba, solo remontarse en el tiempo y llegar a los años cincuenta del siglo pasado. ¿Alguien en su sano juicio se podría imaginar a este «valiente disidente» actuando de esta forma frente a la policía batistiana?