Hace unos días, alguien escribió un comentario sobre una de las notas que publico con cierta regularidad en mi página de Facebook a la que no quise contestar aunque estuve tentado a hacerlo. La persona indicaba asombro de que yo tuviera el atrevimiento de comparar a Cuba con EEUU ya que, según su opinión, en Cuba existía una feroz dictadura y en USA imperaba una magnífica y funcional democracia.
Esto, aunque en mi nota no había escrito sobre ninguna comparación entre ambos países. Si le hubiera contestado, le habría dicho que sí que hubiese sido un atrevimiento de mi parte hacer tal comparación, ya que cómo iba a comparar a un país en el que la policía le mete trece balazos por la espalda a un hombre que tenían agarrado por un brazo, o ahoga en plena calle a un detenido que estaba tirado en el suelo, o se mete en una casa y asesina a una mujer que estaba acostada en su cama, o le cae a palos a gente que protestaban tranquilamente frente a la Casa Blanca, todos hechos sucedidos recientemente –y no sigo, porque no tengo espacio–, con un país en el que la policía arresta a alguien y en vez de esposarlo lo llevan de un brazo hasta la patrulla. Cada vez que hablan de que la policía cubana le cae a palos a alguien, pido que me enseñen la foto o el video.
Hace unos días, una Representante Estatal del Estado de Georgia tocó la puerta y trató de entrar en la oficina del Gobernador donde este, en una ceremonia, estaba firmando una ley electoral que restringe de sobre manera la forma de votar en unas elecciones. La mujer solo quería ser testigo de la infamia que estaba firmando el Gobernador y por eso fue arrestada, esposada y sacada a empujones del Capitolio del Estado en donde ella es una legisladora.
La señora es una Representante del Partido Demócrata, de la raza negra y fue conducida a la cárcel del Condado por más de ocho policías, qué casualidad, todos blancos. Ahora, la Representante enfrenta cargos de felonía por obstrucción a las autoridades que hacen cumplir las leyes, y un cargo menor por obstruir o interferir en Sesiones de la Asamblea General u otras reuniones de sus miembros. ¿Qué les parece? ¿Cómo es que me he atrevido, cosa que no hice pero que bien pudiera hacer, a comparar la «dictadura de Cuba» con la «democracia norteamericana»? Necesitaría escribir un libro de varios tomos para poder hacer una completa comparación entre ambos países.
Por cierto, me estoy leyendo en estos momentos un libro que se titula «La otra historia de los Estados Unidos» de Howard Zinn, que empieza en las colonias, o sea, el origen de esta nación. Se los recomiendo para que vean dónde nació la violencia y el racismo que impera y ha imperado en este país, tan democrático…