LA RADIO QUE NO SE OYE Y LA TV QUE NO SE VE
Por Salvador Capote
Un 1° de abril, pero de 1992, Estados Unidos dio un paso más en su escalada agresiva de transmisiones ilegales hacia Cuba. La mal llamada TV Martí inició transmisiones a la 1:30 p.m. por el Canal 13 cubano durante dos horas y media. Cuba bloqueó las transmisiones en cuestión de segundos. TV Martí continuó sus transmisiones de 3:45 a 6:OO a.m. pero éstas fueron igualmente bloqueadas. La extraordinaria eficacia en el bloqueo de las transmisiones piratas, que suponía un alto nivel de preparación en los técnicos y especialistas cubanos, sorprendió a los analistas políticos extranjeros. Para advertir de su capacidad de responder golpe por golpe, Cuba transmitió hacia Estados Unidos en algunas frecuencias AM de Radio Habana. Sorprendió igualmente el alcance de estas transmisiones que fueron escuchadas en puntos tan lejanos como el estado de Iowa.
Los cubanos se refieren a TV Martí como «la TV que no se ve». Desde su creación hasta la fecha, Radio y TV Martí han consumido, sin lograr sus propósitos, más de un billón de dólares de los contribuyentes norteamericanos. Una buena parte de este dinero ha sido utilizado en mantener una burocracia en las comunicaciones para disfrute y control de la mafia cubana de Miami.