Desde nuestro querido Holguín el colega Rodobaldo Martínez Pérez, escribe un artículo de mucho valor sobre el V Congreso del PCC vigente en el 8 Congreso que acaba de comenzar en La Habana

rodobaldo@ahora.cip.cu

 V Congreso:

El Partido de la Unidad

Rodobaldo Martínez Pérez

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La  aprobación definitiva del documento: El Partido de la unidad, la democracia y los derechos humanos que defendemos, tras un proceso de consulta popular, trasciende como Resolución Política del V Congreso, que sesiona del 8 al 10 de octubre de 1997, en La Habana.

El documento esclarece  la justicia y legitimidad  de que la  Revolución es una sola y revalida que de nuestra gloriosa historia germinan los principios emancipadores defendidos por sucesivas generaciones de los mejores hijos de la Patria y, deriva, como categórica respuesta a quienes tratan de manipular esos valores con ilegítimos propósitos políticos.

Otra popular decisión es someter al análisis de los militantes del Partido el documento,  discutido por seis millones y medio de cubanos, mayores de 14 años, que permita conocer más sobra  la situación actual del trabajo partidista en función de estos asuntos relevantes, además, de fortalecer una cultura política de cada colectivo en el aporte personal y directo de cada militante, en el empeño común de cumplir con lo jurado en Baraguá.

Ahora con la realización, del 16 al 19 próximos, del VIII Congreso evidencia que los conceptos y tesis del histórico  documento, mantiene total vigencia y constituyen  referencia esencial en nuestro arsenal ideológico para continuar la lucha contra enemigo histórico de la nación cubana, que jamás podrá impedir el ascenso para ser, cada vez, más independientes, con más justicias, en todos los órdenes, antes sus continuas campañas de mentiras, calumnias y difamaciones.

Desde 1959 es irrefutable la verdad de la obra de la Revolución  para solidificar, en diversos niveles, la dignificación humana de todos los integrantes de la sociedad, desde los recién nacidos hasta los más ancianos.

Los delegados – mil 486- discutieron la importancia de lograr, a pesar de todos los ataques,  edificar una sociedad más justa, más solidaria, más culta, al debatir los temas: La Revolución cubana es una sola. El Partido de la unidad. La democracia que defendemos y Resolución económica.

Este Congreso, acontece luego de vencer los primeros y difíciles años del Periodo Especial, y  resultan fecundos estos trascendentales temas que ratifica la decisión de lograr realizar la inmensa proeza histórica, no solo de enfrentarr al imperio en el campo de las ideas, en sus planes de destruirnos, sino de garantizar una Revolución inspirada en los más nobles y humanos objetivos, que no se detenga nunca, que no pueda destruirla nadie.

 Otra de la importancia del Congreso es que solidifica a la  Revolución y a su Partido, en un escenario internacional, complejísimo, para cumplir sus deberes en el presente y en el futuro.

No  fueron  tres días del Congreso, sino varios meses de preparación, múltiples encuentros reuniones, asambleas, análisis y estudios, con la más amplia participación del pueblo, en una total democracia, para ratificar que no importan las adversidades, los problemas, para continuar adelante.

 Hay confianza en el desarrollo de los recursos disponibles y los naturales, en especial la inteligencia y educación del pueblo, con sus crecientes conocimientos científicos para solucionar las dificultades más apremiantes.

Es constante la preocupación para el desarrollo en la exploración de cualquier otros minerales, las industrias creadas en los centros científicos  el incremento de la cooperación con algunos asociados extranjeros, con modernas tecnologías, el avance en el  turismo, con  los medios necesarios,  para captar divisas, con el fin de obtener alimentos, medicinas, libros, ropa, calzado, materias primas y otros muchos productos necesitados.

Fidel, en la clausura, afirma: “Hemos hablado con gran sinceridad de los problemas, nadie puede cuestionar la honestidad y la franqueza con que se han expresado aquí todos los que han podido expresarse, y vemos que hay muchas posibilidades.

“Salgo con esa convicción del Congreso, con más convicción que nunca; y había que tener convicciones fuertes cuando nos decidimos todos a salvar la Patria, la Revolución y el socialismo y luchar sin campo socialista y sin URSS, y defender nuestras ideas cuando en muchas partes, otros, que fueron comunistas, empezaron a jurar que no, o que se habían arrepentido; y no fueron pocos los que abjuraron de sus ideas.

“Nosotros nos reafirmamos en esas ideas  y la vida y la historia nos están dando la razón y están fortaleciendo nuestras convicciones.

“De este congreso puedo decir, a título personal —aunque estoy seguro de que es también el estado de ánimo y el sentimiento de todos los compañeros y de ustedes—, que salgo con más seguridad  que nunca de que estamos siguiendo el camino correcto, con más seguridad que nunca de que nuestro pueblo preservará las cosas que más ama, los intereses que le son más sagrados; de que nuestro pueblo conquistará un lugar importante en la historia, esa historia en la que el Che va delante como símbolo, como abanderado, como profeta del mejor futuro de la humanidad”.

 Desde entonces, el  V Congreso define, por mandato histórico y voluntad renovada del pueblo, que siempre será: El Partido de la Unidad.