Está claro que Menéndez practica contra el presidente Biden, un evidente chantaje político

 

 

De un solo plumazo el Presidente de Estados Unidos Joe Biden pudiera derogar con su  firma las 240 medidas agresivas decretadas contra Cuba y su pueblo por el anterior mandatario Republicano Donald Trump. Unas disposiciones cuyo único propósito no era otro que el de complacer a los electores cubanoamericanos de extrema derecha del sur de La Florida, con el fin de ganar ese Estado a favor de su reelección, jugada politiquera que no fue suficiente como para lograr su victoria en las urnas y así permanecer cuatro años más en la Casa Blanca.

 Y si el actual Presidente Demócrata hizo como promesa de campaña que echaría atrás todas las medidas dictadas contra Cuba por Donad Trump, volviendo a la política hacia la isla del presidente Barack Obama, ¿por qué Biden no lo hace y así cumple la palabra empeñada al pueblo cubano que está sufriendo, además del criminal bloqueo norteamericano, los terribles efectos de la pandemia mundial que también afecta a la valiente isla soberana del Caribe?

Decía el mítico detective chino Chan-Li Po- personaje creado para la radio cubana por el prolífico escritor Félix B. Caignet, que detrás de cada crimen se esconde la mano de un malvado criminal.

Y en este caso contra Cuba hay un crimen abominable y por supuesto también un culpable criminal, que para bochorno es de origen cubano y responde al nombre de Robert Menéndez- furibundo anticubano- Senador de Estados Unidos por el Estado de Ne Jersey, que es nada menos que el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano, el organismo de la Cámara Alta que tiene a su cargo todo lo relacionado con la política exterior de la nación norteña   con otros  países, Cuba entre ellos.

Y como si esto fuera poco, el presidente Biden necesita a toda costa el voto del Senador Menéndez en la Cámara Senatorial, puesto que tal apoyo es decisivo para llevar adelante la agenda presidencial domestica frente a la de sus rivales Republicanos.

 Hay que tener en cuenta el empate 50 a 50 votos entre Republicanos y Demócratas, situación que obliga a la Vice-Presidenta Kamala Harris a romper esas tablas con su voto excepcional.  De ahí la importancia para Biden del sufragio del Bob Menéndez en el Senado norteamericano.

El Senador Menéndez es de esos políticos al uso que logran sobrevivir a mil escándalos, pero que se mantiene a flote a pesar de los pesares. Sin duda que es hábil en sus turbias maniobras como esa de sus relaciones estrechísimas con su colega el Senador Republicano de La Florida Marco Rubio, también de origen cubano y como él también enemigo jurado de su país de origen, como si en ambos casos tendríamos que recordar aquello de que” no hay peor astilla que la del mismo palo”.

Está claro que Menéndez practica contra el presidente Biden, un evidente chantaje político al estilo mafioso de la “Familia Soprano” de New Jersey, el Estado por donde él es legislador:

 “Voto en el Senado por tu agenda doméstica, si mantienes las draconianas medidas de Donald Trump contra Cuba. ¡Trato hecho!, se dicen entre ellos. Y que sufra las consecuencias el pueblo cubano.  El de allá y el de aquí.

¡Así las cosas y visto el caso y comprobado el hecho, pido un minuto de silencio por el alma de Al Capone!