“oposición disidente democrática”, que para hacer valer sus razones recurren al insulto soez y a las mas vulgares y sucias palabras .

Traducido desde el más allá por Max Lesnik

El cartel desplegado en las gradas de un estadio floridano insultando con palabras obscenas al presidente cubano Miguel Diaz Canel, cuando se enfrentaban los equipos de beisbol de Cuba y Venezuela, en disputa por el pase a las Olimpiadas mundiales, enseña de manera elocuente la clase de gente sucia que encabeza la caterva de metralla que representa la llamada “oposición democrática disidente” contra el gobierno cubano.

Para decir “estamos en contra” y ganarse la atención de las personas decentes de Cuba y el mundo, sobran palabras obscenas que no aparecen en el diccionario de la lengua castellana

¿Es posible imaginar un Parlamento cubano donde se ventilen las cuestiones trascendentales del país y que los diputados de la nación diriman sus diferencias expresándose en un lenguaje más bien propio de proxenetas y prostitutas de los tiempos pasados del “chulo” cubano Alberto Yarini, entonces amo y señor del barrio habanero de San Isidro?

Hasta eso han descendido esos que se proclaman “opositores” al gobierno cubano, cuando no son más que simples marionetas pagadas por un gobierno extranjero para denigrar con lenguaje vulgar y grosero al gobierno de su país.

¿A esa crápula de oposición cubana la invitaría el presidente Biden a una cena con su familia en la Casa Blanca? ¡Se trata de gente impresentable!

    A decir verdad, con esa clase de enemigos, a Cuba y a su gobierno revolucionario le sobran tantos amigos. Digo yo.