Carlos Lazo

 

Con la venia de ambos, de Lazo y de Max, publicamos en RadioMiamiTv esta carta  llena de simbolismo y emociones, donde el remitente expone sin reparos la virtud del destinatario y reconoce la trayectoria ejemplar de toda una vida batallando para que el bloqueo de EEUU sea quitado al pueblo de la Cuba de siempre, antorcha que hoy asume el fundador de Puentes de Amor dignamente,  con hidalguía, con el mismo espíritu y sacrificio de la histórica emigración patriótica cubana de todos los tiempos. 

 

Max Lesnik

3 de junio de 2021

Estimado Max: Hace días que estaba por escribirle. Quiero agradecerle por haber compartido parte de su tiempo conmigo ¡el tiempo! ¡el tiempo! La vida pasa y a veces no nos damos cuenta que la única moneda que nos es dada por el todopoderoso es eso, el tiempo. Le agradezco tanto que compartiera un rato de su precioso tiempo con mi esposa y conmigo.

Este lucubrar acerca del tiempo, se hace aún más pertinente pues es usted una de esas personas que ha utilizado el “tiempo” de manera no solo eficiente sino centuplicada. Ha vivido una vida de leyenda, larga y provechosa, para los suyos, para su comunidad y para su patria. Dentro de esa historia, dentro de esa vida fecunda, usted ha existido como si hubiese transitado por muchas existencias.

Fue un honor, un privilegio, un regalo grato, haberlo conocido un poco más de cerca. La admiración y el respeto que siempre le he tenido se hizo más grande al tener a “la historia” frente a mí, en carne y hueso, y comprobar que esa leyenda que yo conocía se quedaba chiquita ante el ser humano tangible y palpable que usted es.

Yo lo quiero a usted amigo, mentor, padre, con ese sentimiento de ternura que esbozaba el apóstol cuando expresaba que “no hay nada mejor que amar a quien se tiene algo que agradecer”. Le quiero y le agradezco por Cuba, por los cubanos de antes y de ahora y por la simiente del ejemplo fecundo suyo que se extiende al futuro.

En cuanto a mí, pues le reitero aquí, mi compromiso de seguir poniendo un granito de arena para ayudar a nuestra gente de acá y de allá, para lograr la unidad de todos en esa sagrada labor, para que se levanten las sanciones que pesan sobre nuestro pueblo, para que se imponga la paz, el amor, todo eso sobre la base del respeto a la soberanía nacional.

Pero esas cosas es mejor no decirlas sino demostrarlas con el ejemplo, haciendo. Para eso cuento con el apoyo y el amor de mi esposa, mis hijos, mis amigos y con el ejemplo suyo Max, usted es luz. Dios lo bendiga a usted y a su familia.

Un abrazo de quien, en el pasado, lo quiso mucho y ahora lo quiere más

Carlos Lazo