El presidente Biden al no cumplir su promesa electoral en la que expuso una posición encaminada a dejar sin efecto las odiosas medidas contra Cuba y su pueblo decretadas por Donald Trump, el mismo Presidente Demócrata se encerró en una trampa de la que solo puede salirse cambiando la política de agresión contra la pequeña isla rebelde del Caribe.
El intento fallido de “ insurrección callejera” utilizando elementos descontentos con la difícil situación por la que atraviesa el país, todo orquestado desde el exterior, deja al gobierno de Biden con muy pocas cartas a jugar en el escenario cubano.
La acción violenta con actos dé terrorismo o una invasión a la isla como se hizo en los años sesentas del pasado siglo, no creo que sea posible en el mundo de hoy. Eso es lo que desean los sectores más radicales de la extrema derecha cubana radicada en Estados Unidos.
Por otra parte mantener la actual política de agresiones económicas en medio de la Pandemia que azota a Cuba se ha convertido en un acto de genocidio criminal. El mundo mira y cada día es mayor el apoyo a Cuba y de rechazo a Estados Unidos.
Mi conclusión final es que al Presidente Biden no le queda otra opción que cumplir sus promesas de su campaña electoral sobre Cuba pasando por encima del Senador Menéndez que ha sido el que ha abogado por la línea de agresión a Cuba con él falso argumento de que se puede conquistar con esa politica el voto de la derecha cubana de Miami a favor del Partido Demócrata en el estado de La Florida.
Es mi critério de que “mientras más pronto mejor” para bien de su gobierno y de los pueblos de Cuba y los Estados Unidos.
No hacerlo ,más que un crimen genocida sería una soberana estupidez.

 

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