TOMADO DE INTERNET

Marcelo Ebrard: «Adiós a la OEA en su sentido intervencionista, injerencista y hegemonista y que venga otra organización que construyamos en acuerdo con EEUU para el siglo XXI».

16 jefes de Estado se reunieron en la capital mexicana para relanzar un organismo con el que pretenden contrarrestar la influencia de la Organización de Estados Americanos

López Obrador junto al resto de presidentes y primeros ministros que componen la CELAC, en Ciudad de México.
López Obrador junto al resto de presidentes y primeros ministros que componen la CELAC, en Ciudad de México.

La capital mexicana acogió la VI Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) con el objetivo de profundizar la integración regional y contrarrestar la influencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), auspiciada por Estados Unidos. Un total de 16 jefes de Estado, 2 vicepresidentes y 13 cancilleres acudieron a esta cita que se celebra a puerta cerrada en el Palacio Nacional. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, lidera una cumbre que contó con la presencia de sus homólogos de Cuba, Miguel Díaz-Canel, de Perú, Pedro Castillo, de Ecuador, Guillermo Lasso, de Uruguay, Luis Lacalle y dos novedades de última hora: la ausencia del argentino Alberto Fernández, tras la crisis abierta en su gobierno, y la llegada inesperada del venezolano Nicolás Maduro.

En su discurso inaugural, el presidente mexicano defendió que la voluntad de su Gobierno es convertir la CELAC en «algo parecido a lo que fue la comunidad económica que dio origen a la actual Unión Europea» y que lo ideal sería alcanzar «una integración económica con Estados Unidos y Canadá en el marco de respeto a nuestras soberanías». En la agenda de la cumbre se contemplaron discusiones sobre el acceso y reparto de vacunas contra la pandemia y la creación de una Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio, pero el tema que centró todas las conversaciones es el relanzamiento de este organismo como alternativa a la cuestionada OEA, cuyo presidente, Luis Almagro, ha sido acusado por varios países de estar plegado a las voluntades de Washington.

En esta guerra diplomática, a la que llevan tiempo unidos países como Cuba, Venezuela o Nicaragua, se unen ahora otros como México que piden abiertamente la disolución de la OEA, tal y como expresó el pasado mes de agosto el canciller mexicano, Marcelo Ebrard: «Adiós a la OEA en su sentido intervencionista, injerencista y hegemonista y que venga otra organización que construyamos en acuerdo con EEUU para el siglo XXI». Nicolás Maduro llega a la cita después de un período de aislamiento internacional y bajo la amenaza de una captura que EEUU recompensa con 15 millones de dólares. El líder chavista ha agradecido a México su invitación y ha defendido que «debemos pasar página al divisionismo».

Si bien hay gobiernos que no comparten el espíritu renovador del encuentro, la mayoría coinciden en recuperar el impulso que dio origen a la CELAC, a principios del 2010, cuando líderes históricos de la izquierda latinoamericana, como Lula da Silva, Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa o Cristina Fernández de Kirchner, propusieron reemplazar a la OEA con un organismo que borrar la influencia injerencista de EEUU y Canadá en la región. Después de seis horas de deliberaciones, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, dió a conocer los 44 puntos acordados en la Declaración Política de la Cumbre, cada uno de los cuales requirió de semanas de negociación previa.

Entre ellos destaca la creación de un fondo contra desastres y efectos del Cambio Climático, cuyo impacto ya es evidente en algunas partes de la región, como en el ‘Corredor Seco’ de Centroamérica o en la menguante selva Amazónica. La inversión inicial será de 15 millones de dólares y Ebrard lo ha valorado como «un gran avance», ya que «no hay ningún fondo en América Latina y el Caribe que tenga esa suma hoy». La CELAC también va a impulsar una Agencia del Espacio propia «para que no lleguemos tarde y tengamos la tecnología y las posibilidades de mejorar nuestro bienestar», según explicó el canciller mexicano, así como una agencia reguladora que apruebe medicamentos y vacunas a nivel regional.

«Algo que nos ha llevado a unirnos ha sido la falta de acceso a las vacunas, ya que muchos ni siquiera tienen todavía dosis, lo que ha sido abusivo e injusto», ha sostenido Ebrard al compartir el alegato de la CELAC en favor del acceso justo al medicamento. Entre el medio centenar de puntos acordados también se han emitido varias ‘declaraciones especiales’, como la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero sobre Cuba o la defensa de la soberanía argentina sobre Las Malvinas. El canciller mexicano ha calificado la cumbre como un éxito «porque se consolida la CELAC» y ha insistido en la necesidad de «mantener este espíritu para tener más resultados para nuestras poblaciones».

Díaz-Canel: Urge revitalizar la Celac para avanzar hacia una recuperación inclusiva y justa que nos fortalezca como región

Distinguidos colegas:

La Cumbre de la Unidad, celebrada en esta hermosa tierra en 2010, materializó los anhelos de integración genuinamente latinoamericana y caribeña de nuestros próceres.

La fundación de la Celac reivindicó más de dos siglos de luchas y esperanzas, y constituyó un momento cimero para la historia de Nuestra América; Fidel la calificaría como el hecho institucional más trascendente del hemisferio en el último siglo.

Una década después continuamos construyéndola y consolidándola, con el objetivo de recuperarnos de los devastadores efectos de una pandemia que ha exacerbado la multidimensional crisis que ya afectaba al mundo, reducir las enormes brechas que nos convierten en la región más desigual del planeta y avanzar en el bienestar de nuestros pueblos.

Apoyamos el diálogo respetuoso y sin intromisiones externas que lleva a cabo la República Bolivariana de Venezuela en México, y denunciamos el régimen punitivo injusto al que está sometido su pueblo por pretensiones imperiales.

Condenamos las sanciones impuestas contra la República de Nicaragua y la injerencia en los asuntos internos de esa hermana nación.

Ratificamos el derecho de los hermanos países del Caribe a recibir un trato justo, especial y diferenciado, y acompañamos sus reclamos de reparación por los daños del colonialismo y la esclavitud. Un esfuerzo especial demanda hoy el pueblo de Haití, que tanto precisa de nuestra solidaridad.

Cuba mantiene su compromiso en la búsqueda de la paz en Colombia.

Reiteramos el apoyo irrestricto a Argentina en su demanda de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Reafirmamos el compromiso inequívoco con la libre determinación y la independencia del hermano pueblo de Puerto Rico.

Distinguidos colegas:

Urge revitalizar la Celac para avanzar hacia una recuperación inclusiva y justa que nos fortalezca como región y contribuya al bienestar de nuestras naciones.

Urge fortalecer este mecanismo único que nos permite dialogar como un haz de naciones con similares necesidades e intereses.

No dejemos pasar la oportunidad de seguir haciendo historia.

Muchas gracias (Aplausos).