Tomado del sito de María Del Carmen Hernández Carús en FACEBOOK
¿QUE YO NO SÉ LO QUE ES PLURALISMO?
Eso se creen algunos de los que me atacaron en días pasados cuando hablé de ese tema.
Fíjense si sé, que les voy a hacer una historia, personal, familiar, de la cual me enorgullezco.
Mi abuela por parte de padre tenía un altar lleno de sus santos (San Lázaro, Santa Barbara, etc. Mi abuela por parte de madre era líder de una iglesia protestante, donde no se veneran los santos. (pluralismo religioso)
A mi padre y a mi hermano les gustaba más el capitalismo. A mi madre a mi hermana y a mí el socialismo. (pluralismo político)
Una tía por parte de madre y un tío por parte de padre hicieron familia con personas de raza negra, no ahora, que es normal, antes del 59, cuando eso era un pecado para la familia y la sociedad. (pluralismo racial)
Puedo seguir enumerando, pero se me haría muy largo el post y con esa muestra creo que es suficiente.
En esa familia plural yo crecí y está de más decir que con esas características, había mucha tela por donde cortar, por no estar de acuerdo, teníamos debates de vez en cuando, entre nosotros.
¡Pero cuidado!
Una cosa estaba clara, éramos familia y a nadie de fuera de ella se le daban derechos para desacreditar a ninguno de los miembros, mucho menos para tratar de dividirnos.
¿Qué hubiera pasado si mi padre le hubiera permitido a alguno de sus amigos pro capitalistas que lo envenenaran contra mi hermana o contra mi por defender el socialismo?
¿Qué hubiera pasado si le hubiéramos permitido a los amigos racistas que nos envenenaran el alma porque los primos blancos y mulatos se abrazaban y comían en la misma mesa?
¿Qué hubiera pasado si hubiéramos permitido que fanáticos religiosos de uno u otro bando nos hubieran hecho tomar partido entre una abuela o la otra?
Sencillamente, una familia desbaratada, disfuncional, hubiéramos sido un bulto de gente sin amor, sin consistencia, una NO FAMILIA.
Cuando se le da permiso a alguien de fuera de la familia para que critique, para que se meta en lo que no le importa, porque no es su asunto, cuando se deja una puerta abierta al vecino intruso con el cual no nos unen lazos afectivos, la familia, plural o no, se desbarata, se fracciona, se atrincheran uno contra otros y adiós objetivos comunes.
Por eso, yo cuando estoy en desacuerdo con algún miembro de mi familia grande, grandísima, que son mis hermanos de lucha por un mundo más justo, lo debato con ellos y a cualquier intruso que venga desde cualquier parte de este mundo le cierro la puerta, su opinión no vale nada para mí.
Entonces me pregunto, el dramaturgo, el que quiere una patria plural, el que dice que esta dispuesto a dialogar con su familia cubana, a llevarse bien con todos los que no piensan como él,
¿Cuándo le va a decir al funcionario del gobierno de los poderosos y al propio presidente, que no se metan en lo que no le importa?
Cuando lo vea pronunciarse, contra quienes quieren borrarnos de la faz de la tierra, contra quienes amenazan con sancionarnos, contra quienes todos los días nos ponen una zancadilla, voy a tratar de entenderlo, lo prometo, como hice y hago con los miembros de mi familia sanguínea y plural, como hago con mis amigos que no piensan como yo, pero que no quieren mi desgracia, mientras tanto, como Maceo en Baraguá
…No nos entendemos…