Vuelvo a entregar nuestra columna, al amigo, compañero y hermano Carlos Lazo, levantando de nuevo el ideario de Puentes de Amor, que sepulta a los odiadores

Lázaro  usted dice que es “fácil hablar por los que tienen hambre mientras uno tiene la barriga llena”. El odio lo ciega hermano. Por supuesto que siempre es más fácil hablar con el estómago lleno, con las necesidades resueltas. Pero ¿qué de malo hay en tener las necesidades resueltas y al mismo tiempo, levantar la voz por los que no tienen? Lo cruel, lo inmoral, lo inhumano es tener el estómago lleno, alardear de un auto último modelo, ostentar su perrito o su gatico (¡qué tierno!) y a la vez pedir hambre y sanciones económicas y bloqueo para la gente necesitada que vive en la tierra que lo vio nacer a uno. Ahí es donde está la hipocresía y la falta de humanidad. Lo hipócrita no es vivir bien y desear bien para otros, lo despreciable es vivir bien y pasar la vida obsesionado en hacerle la vida miserable a otros. Usted tiene a sus hijos o sus nietos felices y gorditos aquí, pero desea parón, bombas, invasión para los hijos de otros que viven en aquella tierra donde usted nació. Eso es lo que es triste, que usted viva bien y al mismo tiempo, desee mal y apoye el mal para sus antiguos vecinos y amigos. Usted me llama “tronco de descarao”, no, tronco de descarado y de otras cosas que mejor no digo para no ofender, es pasarse la vida difamando y deseando mal para la gente y para la tierra que lo vio nacer a uno. Obsesionado e infeliz con rendir por hambre a sus antiguos vecinos. Esa es la hipocresía, esa es la inhumanidad, esa es la falta de coherencia y la crueldad. La hipocresía es decir SOS Cuba y pedir invasión. ¿Dónde está la voluntad de ayuda? O el SOS era solo para que invadieran a su tierra? Usted nunca a estado en una guerra, yo sí, yo sé. Yo deseo para otros las mismas bendiciones que tengo yo. Usted desea que esa Isla acabe de estallar. Usted desea holocausto para el pueblo cubano pero no tiene los c… de ir a sufrir esas bombas que desea que caigan en su antiguo barrio. ¿Quién es el cruel? ¿Quién es el miserable? Ojalá que Dios le de luz porque la hora del juicio final está cerca.