El “M-19”, GUSTAVO PETRO Y LA ESPADA DE BOLIVAR

.- En el año de la fundación clandestina de la organización guerrillera M-19 (19 de Abril de 1970), de la mano de mi padre estuve en la ciudad de Cúcuta. En esa ocasión entre otras cosas en los almacenes Ley, compre un LP del grupo chileno “Los Angeles Negros”, quienes estaban en la cresta de la popularidad latinoamericana con sus canciones “Murió la flor” y “Como quisiera decirte”. El disco era de lo mas novedoso para el momento (plástico y trasparente). Cuando en enero de 1974 el M-19 ejecutó la audaz operación publicitaria de tomar la espada de la Quinta de Bolívar en Bogota, el episodio lo discutimos ampliamente en Caja Seca (Sur del Lago de Maracaibo) con un amigo barbero colombiano liberal de nombre Alejo. En esos diálogos alabamos el gran impacto comunicacional puesto en practica, previa a la captura de la espada, con anuncios que mantuvieron a los colombianos expectantes ante la llegada de un presunto medicamento, y lo que se produjo fue la captura de la Espada de Simon Bolivar. En una grabación para la prensa ofrecida en 1988 en nombre del M-19, por un joven Gustavo Petro camuflado, ante una pregunta, respondió que la espada de Bolivar, seria devuelta cuando se cumplan los ideales de unidad latinoamericana proclamada por El Libertador. La espada fue entregada en la Quinta de Bolívar en Bogotá, el 31 de Enero de 1991 por un M-19 desmovilizado en la persona de Antonio Navarro Wolfg.

Desde 2018 cuando Petro perdió en segunda vuelta con Ivan Duque, vengo siguiendo su trayectoria con mucho interés y no pierdo oportunidad en reconocer sus cualidades de hombre publico honesto, como luchador social y contra la corrupción, con un basta formación académica y gran experiencia en asuntos de gobierno. Durante una visita de 5 meses realizada el año pasado a los EEUU, tuve oportunidad de grabar varios programas con el periodista Carlos Dieguez, director de RadioTvMiami y en ellos advertí que con toda seguridad Gustavo Petro ganaría las elecciones del pasado 19 de Junio. En la recta final de la segunda vuelta, me vincule en Caracas con Maria Eugenia Zabala y Ober Tirado, Secretaria General, Imagen Femenina en Venezuela y Coordinador de la Organización “Colombia Humana” respectivamente, así como también con la amiga en Cúcuta Carmen Cecilia Torres Maldonado, activista de Derechos Humanos, quienes me proporcionaron imágenes y testimonios para mis escritos en redes. Actualmente estoy trabajando e investigando para una publicación sobre Colombia.

En esa labor encontré una entrevista a Petro, publicada a media pagina en el diario PANORAMA de Maracaibo en 2008, donde señala que “Uribe actuaba de acuerdo con las instrucciones de EEUU”. Hoy Gustavo PETRO es el nuevo Presidente de su país. Confío y estoy seguro de que seguirá siendo defensor del ideal de unidad latinoamericana de Simon Bolivar y de no ser una amanuense de las políticas de USA. Su idea de cortar de un tajo los vínculos de políticos y militares con narcotraficantes, para debilitar el crimen organizado, es el camino correcto —entre otras medidas—, para ir amainando la violencia y que Colombia comience a transitar la senda de la paz. En sus manos se garantiza una gobernabilidad eficaz y democrática y no el salto al abismo de la anarquía que representaba el corrupto competidor que el derrotó. En hora buena Colombia.